En 2006, junto a mi esposa Raquel, visitamos Villa Soriano y nos llamó la atención una placa colocada en un antiguo edificio. Esa iniciativa me inspiró a trasladar la idea de colocar placas en nuestra ciudad a la Comisión de Patrimonio de Las Piedras, de la cual formaba parte, y fue aceptada.
A partir de allí, investigamos, seleccionamos lugares y personajes, y logramos instalar varias placas que hoy informan sobre sitios y personas relevantes de nuestra ciudad.

